Pilar Alcántara

Neuróloga. colegiada nº 282871169
Pilar Alcántara Miranda es médica especialista en Neurología, con más de 12 años de experiencia clínica en hospitales universitarios públicos y privados. Su trayectoria combina práctica asistencial, docencia universitaria y formación de profesionales sanitarios.
- Médica especialista en Neurología, colegiada nº 282871169, con más de 12 años de trayectoria clínica en hospitales universitarios públicos y privados en Madrid.
- Terapeuta certificada en Terapia de Reversión del Dolor —TRD—, con práctica terapéutica presencial y telemática online, tanto en formato individual como grupal, con personas con dolor —migraña, fibromialgia, dolor musculoesquelético, dental, pélvico, entre otros— y otros síntomas persistentes, como mareo, niebla mental o fatiga.
- Profesora colaboradora universitaria con experiencia docente práctica y teórica con alumnos de diferentes universidades (Universidad Autónoma de Madrid, Universidad Complutense, Universidad Rey Juan Carlos, Francisco de Vitoria, Universidad de Hamburgo).
- Miembro de la Junta Directiva de la Asociación Madrileña de Neurología (AMN) como vocal de formación (2023-2027).
- Profesora en Máster de Neurociencia del ISEP (2024-actualidad), encargada de contenidos en Neuroanatomía estructural y funcional.
- Miembro de la Sociedad Española de Neurología (SEN) desde 2014, en grupo de trabajo de dolor neuropático y comisión de trastornos neurológicos funcionales.
- Estancia formativa internacional en Charité Universitätsmedizin (Berlin, 2009-2010), Toronto Western Hospital (Canada, 2017) y Neurologisches Zentrum, Bad Segeberg (Alemania, 2017).
- Docente en la formación de profesionales en Terapia de Reversión del Dolor (TRD).
- Autora de publicaciones científicas y materiales divulgativos para pacientes y familias, incluida la Guía para personas con migraña de la Asociación Madrileña de Neurología (AMN, 2024).
- Creadora del curso Actualiza Dolor para profesionales de la Salud, sobre actualización de neurociencia del dolor y otros síntomas persistentes.
Mi trabajo se centra en comprender mejor el dolor, los síntomas persistentes y la experiencia de cada persona.
Trayectoria personal
Mi trayectoria profesional comenzó en 2014, cuando inicié la especialización MIR en Neurología en Madrid.
Desde entonces he trabajado en distintos centros sanitarios, tanto públicos como privados, en España y con estancias formativas en el ámbito internacional. Esta experiencia me ha permitido acompañar a pacientes y familias con problemas neurológicos muy diversos, desde ictus y cefaleas hasta deterioro cognitivo, enfermedades neuromusculares o trastornos del movimiento.
A lo largo de este recorrido he ido combinando la práctica clínica con la formación constante, siempre con el objetivo de comprender mejor lo que le ocurre a cada persona y ofrecer una atención rigurosa, cercana y adaptada a sus necesidades.
La práctica clínica neurológica me ha dado una base muy sólida para entender los síntomas, interpretar pruebas, plantear diagnósticos y proponer tratamientos desde el modelo biomédico. Pero, al mismo tiempo, la curiosidad científica y el contacto diario con pacientes me han llevado a hacerme preguntas que ese modelo no siempre responde del todo bien. ¿Por qué dos personas con lesiones parecidas pueden vivir síntomas tan diferentes? ¿Cómo explicamos que una prueba salga normal, o no muestre grandes alteraciones, y aun así la persona esté sufriendo mucho? ¿Qué hacemos cuando los tratamientos centrados solo en aliviar síntomas con fármacos no son suficientes?
Estas preguntas me han ido acercando a una mirada más amplia de la enfermedad y del sufrimiento humano, donde no solo importan las pruebas o los diagnósticos, sino también la experiencia de cada persona, su contexto y la forma en que cuerpo, cerebro y vida se relacionan.
En los últimos años he ido profundizando en una forma de entender el cerebro y la mente basada en la neurociencia moderna: cómo procesamos la información, cómo aprendemos, cómo nos adaptamos y cómo podemos mejorar a través de los hábitos de salud, la educación, la regulación del sistema nervioso y los patrones de afrontamiento.
Este camino ha cambiado mi manera de acompañar a las personas que atiendo. Antes el foco estaba más centrado en aliviar los síntomas. Ahora entiendo que, para ayudar de verdad, es necesario mirar a la persona en su conjunto.
Esto no significa dejar de lado las pruebas ni los tratamientos farmacológicos o quirúrgicos, sino integrarlos dentro de una visión más amplia, basada en la evidencia y más conectada con cómo entendemos hoy el funcionamiento del cerebro, el cuerpo y la experiencia humana.
La docencia es una parte central de mi trayectoria. He completado un máster de profesorado, formado y tutorizado a estudiantes de medicina y a residentes en periodo MIR, y trabajado como profesora en formación postgrado en Neurociencia y Terapia Reversión del Dolor. También participo y he creado iniciativas de divulgación científica y proyectos formativos dirigidos a profesionales de la salud, con el objetivo de que el conocimiento científico llegue a más personas y equipos clínicos.
Mi propósito es reducir la brecha entre los avances neurocientíficos y su aplicación clínica, traducir la complejidad del conocimiento a un lenguaje humano y accesible, y promover un cambio real en la atención y el bienestar de las personas con síntomas persistentes y sus familias.
De ahí nace la necesidad de cofundar Rizoma Salud y la Fundación Rizoma: dos iniciativas que buscan crear un espacio de encuentro entre la ciencia, la experiencia clínica y la vivencia de las personas afectadas.
La idea es favorecer un diálogo colaborativo entre profesionales, personas afectadas, familias y público general, para avanzar hacia una comprensión más rigurosa, integradora y humana del dolor y de los síntomas persistentes.
