Encarna Espunya

Encarna Espunya

Encarna Espunya Ripoll es Fisioterapeuta, osteópata y espinóloga. Tiene más de cuatro décadas de experiencia en el ámbito de la salud, el tratamiento del dolor y la formación de profesionales sanitarios.

  • Fisioterapeuta por la Universidad de Valencia, osteópata y espinóloga (Philadelphia Spinal Tutorium, EE. UU.). Colegiada nº 257.
  • Profesional de la salud con más de 40 años de experiencia clínica en el tratamiento del dolor y más de 20 años de trayectoria docente formando a profesionales sanitarios.
  • Desarrolladora de la Terapia Reversión del Dolor (TRD), un abordaje terapéutico integrador que comprende el dolor persistente y otros síntomas disfuncionales como fenómenos complejos, resultado de la interacción entre factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales.
  • Creadora del programa terapéutico “Vive sin dolor crónico”, basado en la TRD, mediante el cual cientos de personas han aprendido a comprender y revertir el dolor persistente y otros síntomas disfuncionales.
  • Diseñadora de la Formación Profesional en Terapia Reversión del Dolor, un modelo formativo que integra en un marco clínico coherente conocimientos y herramientas procedentes de distintos enfoques basados en la evidencia científica que habitualmente se presentan de forma aislada.
  • Miembro de la Association for the Treatment of Neuroplastic Symptoms (ATNS, EE. UU.) y de la Sociedad Española de Fisioterapia y Dolor (SEFID).
  • Certificada en Pain Reprocessing Therapy (PRT) y Emotional Awareness and Expression Therapy (EAET), dos de los abordajes con mayor respaldo científico para el tratamiento del dolor crónico y los síntomas neuroplásticos.
  • Conferenciante internacional y autora de los libros: «Stop Dolor» Editorial Planeta 2026, “Espinología: terapia manual del raquis». Editorial Mandala 2008

Mi trabajo une experiencia clínica, educación en salud y neurociencia del dolor para comprender el síntoma más allá del cuerpo y acompañar procesos reales de recuperación.

Trayectoria personal

Mi trayectoria profesional ha estado marcada por una búsqueda constante: erradicar el sufrimiento innecesario que produce el dolor y los síntomas disfuncionales y comprender por qué  los tratamientos convencionales no conseguían ofrecer respuestas satisfactorias.

Comencé mi carrera hace más de cuatro décadas en el ámbito de la terapia manual y la salud musculoesquelética. Formé parte de la primera promoción española de espinólogos formados en la escuela Philadelphia Spinal Tutorium de Estados Unidos y posteriormente completé mi formación como fisioterapeuta y osteópata en la Universidad de Valencia, donde años más tarde ejercí también como profesora asociada.

A lo largo de estos años he combinado la práctica clínica con la docencia, la divulgación y la formación continuada en distintos países. Mi interés por comprender la naturaleza del dolor me llevó a explorar disciplinas como la Psico-Neuro-Endocrino-Inmunología (PNEI), la Terapia de Reprocesamiento del Dolor (PRT) y la Terapia de Conciencia y Expresión Emocional (EAET), entre otros enfoques respaldados por la investigación científica actual.

Pero esta búsqueda no fue únicamente profesional. Durante más de veinte años conviví personalmente con dolor crónico. Esa experiencia me permitió conocer de primera mano el sufrimiento, la incertidumbre y las limitaciones que acompañan a muchas personas que viven atrapadas en síntomas persistentes. También me permitió descubrir algo fundamental: que la recuperación es posible. No solo lo conozco como profesional; lo conozco porque lo he vivido.

La combinación de mi experiencia clínica, académica y personal me llevó a comprender que el dolor persistente no puede explicarse únicamente desde los tejidos o las estructuras físicas. Hoy sabemos que los síntomas son fenómenos complejos en los que interactúan factores biológicos, psicológicos, sociales y culturales, y que para ayudar realmente a las personas es necesario contemplar al ser humano como una unidad.

De esta reflexión nació la Terapia Reversión del Dolor (TRD), un modelo terapéutico que integra en un único marco clínico coherente conocimientos procedentes de la neurociencia del dolor, la psicología neuro-constructivista, la regulación emocional, la medicina del estrés, la teoría de sistemas complejos y otros enfoques con sólida base científica. Su objetivo es ofrecer una comprensión más completa del dolor y de los síntomas disfuncionales, así como herramientas prácticas para favorecer su reversión.

A partir de este modelo desarrollé el programa terapéutico “Vive sin dolor crónico”, diseñado para ayudar a las personas a revertir sus síntomas, recuperar la sensación de seguridad y volver progresivamente a una vida plena y activa.

Mi vocación asistencial ha estado presente a lo largo de toda mi carrera. He colaborado como docente y asesora voluntaria en diversas organizaciones vinculadas al ámbito de la discapacidad y la salud, tanto en España como en Argentina. Estas experiencias reforzaron mi convicción de que el conocimiento científico debe llegar a todas las personas y no quedar restringido únicamente a los ámbitos académicos o sanitarios.

Esa misma visión es la que hoy impulsa la creación de Rizoma Salud y Fundación Rizoma: un espacio de encuentro entre personas que sufren dolor y otros síntomas  disfuncionales, profesionales sanitarios comprometidos con una práctica basada en la evidencia, investigadores y divulgadores.

El objetivo es contribuir a la transformación cultural y científica de la comprensión del dolor y los síntomas disfuncionales, favoreciendo que este conocimiento llegue a la sociedad de forma amplia y accesible, y ayudando así a reducir el enorme sufrimiento innecesario que todavía generan estas condiciones.

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